Porque siempre hay una persona que te alegre, alguien que te escuche, alguien hay siempre.. No estamos solos, nunca.
Quizás la persona que queríamos que ahí estuviera no está, nos decepciona, nos sorprende, cambia, sentimos que ya no es lo mismo y que no va a volver a ser lo mismo y capaz que ni se preocupa, pero siempre hay una mano amiga, un hombro en donde llorar, alguien que te sonríe, siempre está ese apoyo que buscamos, que muchas veces, no viene del lugar que esperamos sino de personas que no creíamos cercanas, pero ahí están para sacarte adelante y porque el apoyo que queremos, no tiene que venir de donde queremos que venga sino de donde quiera venir, no tiene que darlo aquel que queremos que nos apoye, sino aquel que nos quiere apoyar, y aceptarlo, valorarlo y devolverlo, porque eso es lo que nos mejora, el devolver lo bueno que hacen por nosotros y darnos cuenta de que por más que nos parezca el fin, siempre podemos estirarlo un poquito más, porque cuando te sentís solo, perdido en la inmensidad, es sólo un sentir