viernes, 25 de febrero de 2011





Todo llega, el problema no es si llega, el problema es cuando, que verdad no? Y sin embargo, sabiendo eso, sabiendo que todo va a llegar, seguimos desconfiando del destino, desconfiando de si llegará, de si llegará cuando sigamos necesitando eso, o de si ya será tarde.
Para mi, ese es uno de
los mayores problemas.. nos han fallado tanto, nos han mentido tanto, nos han ocultado tantas cosas, nos han querido cambiar las cosas tantas veces, que nos cuesta confiar, hasta en el destino.. ya nada parece confiable, se perdió la confianza en todo, y nosotros mismos hicimos lo necesario para perderla, porque los mismos que hoy perdimos la confianza, fuimos los mismos que fallamos, mentimos, ocultamos, cambiamos las cosas.
Costó tan poco perder esa confianza en todo, volvernos esos desconfiados de la vida.. y tanto tanto puede costar volver a confiar en la gente, en las cosas, en la vida, en el destino, en los sueños y en todo, es decir.. volver a tener el hábito de CONFIAR.
Porque es exactamente eso lo que perdimos, perdimos LA CONFIANZA..
Igual, yo creo.. que, tenemos de alguna forma, que intentar volver a tenerla entre nosotros, volver a poder confiar en el de al lado a pesar de no conocerlo, volver a confiar en que la vida nos va a traer eso que TANTO esperamos, confiar en la vida, CONFIAR, simplemente tenemos que volver a confiar y quizás así encontremos la solución a esos problemas.